Origen de las casas-torre
Las casas-torre, tanto del norte de Alava como del
valle de Aiala o las levantadas en Bizkaia y
Gipuzkoa fueron construidas en una coyuntura
muy concreta: la crisis que sufrió el
Señorío durante los siglos XIV
y XV.
El constante estado de guerra banderizo
obligó a la nobleza rural a reforzar
sus viviendas y convertirlas en pequeñas fortalezas en las que poder resistir,
naciendo así la denominada casa-torre.
Era lógico que las casas
fortificadas adoptaran la torre como modelo a
seguir, ya que, además de ser un tipo sencillo de construcción
castrense, gozaba de una larga tradición de construcción de lujo
y prestigio social. La torre era el cuerpo principal de las casas de los terratenientes
o de los gobernantes reales y señoriales.
Actualmente, apenas tenemos
restos de las primeras torres del siglo XIV cuya estructura fundamental era
de madera y sujeta por lo tanto a constantes incendios
y destrucciones.
Debido a su emplazamiento estratégico, Manurga llegó a tener hasta
cuatro casas fuertes o torres solariegas correspondientes a los apellidos hidalgos
de sangre instalados en el lugar. Mientras que dos de ellas fueron demolidas
con el tiempo, una nos ha llegado hasta nuestros días transformada en
vivienda y aún se pueden apreciar restos de otra.
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Casa Torre de los
Hurtado de
Mendoza |
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Hurtado de Mendoza
De esta torre, habitada actualmente, aún
se conserva, en su parte más
oeste, la fachada originaria del siglo XV. El resto del edificio fue
reformado en el siglo XVII.
Cuando perdió su
carácter defensivo, sus propietarios se
vieron obligados a destruir la parte superior
de la torre y a construir en ladrillo
una altura inferior que fácilmente podemos apreciar hoy en el
edificio actual.
El alzado principal, semioculto en parte por la
socarreña
que lo ocupa longitudinalmente, muestra los atributos propios de una
casa-fuerte tardía,
que se podría fechar a finales del siglo XV o comienzos del
XVI.
Su ingreso ligeramente descentrado, realizado
en arco de medio punto con buen trabajo en su dovelaje,
se halla flanqueado por saeteras
estratégicamente
dispuestas en tiros cruzados.
La ventana que se abre en la planta
baja, próxima a la entrada, corresponde
a la reforma del siglo XVII, mientras que las dos situadas a la
altura del piso recercadas en sillería llevan las clásicas
troneras cegadas de defensa.
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Saeteras de la Torre de los
Hurtado de Mendoza |
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En esta mansión nacieron famosos
personajes del denominado Siglo de Oro Español: Juan Hurtado
de Mendoza, secretario del Despacho Universal en tiempos de Felipe
IV, y Diego Hurtado de Mendoza, antecesor de aquel y teniente-general
de Carlos Manuel, duque de Saboya.
Elexalde o El Castillo
De la torre conocida como "El Castillo" o "Elexalde" se
conservan restos junto a la iglesia. Su nombre
responde al topónimo euskérico
citado.
Estuvo habitada hasta finales del siglo XIX, aunque
en los últimos años
fue adaptada a funciones agrícola-ganaderas. Actualmente
aún se
puede ver algún muro de la Torre donde se pueden apreciar
saeteras que delatan su primitiva función militar.
Su
planta, muy curiosa, delineba un exágono irregular
y en sus muros, de más de metro y medio de grosor
conservados hasta alcanzar dos plantas en algunos tramos,
se abren saeteras
y ventanas gemelas, visibles aún
en las ruinas.
En 1740 la torre era propiedad del doctor Bernardo
Ortiz de Zárate, arcediano
de la catedral de Cádiz, ciudad en la que, como
puerto importante en las rutas hacia las Indias, vivieron
desde
finales del siglo XVII y a lo largo del
XVIII, distinguidos hombres de iglesia, marinos, armadores
y comerciantes nacidos en Manurga.
Con anterioridad al arcediano,
había sido señor de la torre de
Elexalde, Domingo Ortiz de Zárate, familiar del
Santo Oficio de la Inquisición
y vecino de Manurga.
Torre
de Iturrizar
La torre de Iturrizar, estuvo situada, como el
topónimo
lo indica, junto a la actual "fuente vieja" que
se encuentra a la entrada de Manurga. Aunque el edificio
ha desaparecido en su totalidad aún se conserva
el escudo que representa las armas del apellido de
sus fundadores incrustado en
un muro del lavadero construido junto a la vieja fuente.
El manantial ha conservado a cubierto con una bóveda
apuntada.
También pueden apreciarse a unos pasos
de ésta, restos de sillares
bien esquinados en el cerco de la heredad que linda
con los dos caminos que confluyen en la fuente del
pueblo, y que seguramente son vestigios de la antigua
torre.
Esta casa fuerte se reputaba en 1668 como una
de las más antiguas de la
hermandad, con "dos altos" de madera
en la parte superior, recordando antiguos cadalsos,
puerta "combada" y ventanas también
arqueadas.
Sus propietarios, descendientes de don
Fernando de Iturrizar, abandonaron la torre al
mediar el
siglo
XVI, y un siglo
después, en 1668, se encontraba
ya en avanzado estado de deterioro.
Torre Cortazar
La torre perteneciente a los Cortázar se encontraba, según testimonio
de Fray Luis de Vitoria, ya asolada en la última década del siglo
XVI. |